Estaba armando la columna sobre Marcas y mientras pensaba sobre la importancia del nombre, se me apareció inmediatamente este anuncio.
Me acuerdo de este excelente aviso del Banco Rio como si lo hubiera visto ayer y ya tiene 22 años! Salió al aire en el año 1988.
Los memoriosos se acordarán de…
– «Tocar los botonitos»
– «Voy a ser mozo de sambuches»
– «Cuando sea grande por ahí voy a ser campeona o me voy a sacar una medalla, pero lo más importante es que haga algo, no?»
Y los que no lo vieron nunca, sepan que a la extensa lista de cosas que se perdieron por no haber vivido en los ochentas -como los colores fluo y el gol de Diego a los ingleses en el mundial 86- tienen que sumar este aviso…
Me llamó la atención una frase en particular sobre la que quiero que conversemos hoy. La autora decía: “…un cliente diseñador gasta 50.000 dólares por día en una modelo para una foto publicitaria, pero a la hora de elegir un maniquí, termina diciendo: ‘mejor háganlo sin cabeza.’” Y en otra parte del artìclo agregaba ”Al usar maniquíes de aspecto genérico, los negocios parecen querer borrar el tema de la raza y la identidad étnica.”
Vamos a aprovechar este punto para recordar que tanto las personas como las marcas, están permanentemente comunicando, con sus gestos, con sus silencios, con sus palabras, con sus avisos publicitarios y con todo lo que hacen.
Muchas marcas pretenden diluir sus personalidades para tratar de “gustarles a más personas”, para evitar recortar el mercado. Piensan que por no decidir claramente a quienes les están hablando van a poder llegar mejor a todo el mundo, creen que al poner un maniquí sin cabeza, todos los potenciales clientes se van a sentir identificados.
Y eso es un error.
Las personas nos sentimos más cómodos con los que creen lo que nosotros creemos.
Vamos a explicarlo más claramente con un ejemplo:
El tema más importante de esta semana –y de la década seguramente- fue la aprobación de la ley de matrimonio igualitario.
Este es un tema que dividió a la población y se escucharon muchas voces enfervorizadas defendiendo las dos posturas.
En un caso como éste, si alguien tratase de dar un mensaje para no jugarse por ninguna de las dos posturas, en lugar de dejar contentos a todos, hubiera irritado a las dos partes.
Sin pensarlo, sin ser demasiado concientes de eso, a los que estamos a favor de esta ley nos caen simpáticos los que piensan como nosotros y los que están en contra tienden también a compartir los gustos con ese segmento.
Imaginen esta situación: una marca importante de ropa que hubiera decidido cambiar sus vidrieras después de aprobada la ley, poniendo dos maniquíes hombres o dos maniquíes mujeres tomados de la mano. Eso es totalmente lo contrario de un maniquí sin cabeza, eso es hablarle claramente con tus convicciones al mercado y decirle que pensás.
Alguno podrá acotar que es intentar sacarle un rédito comercial a un tema tan importante, pero no es eso lo que estoy recomendando, lo que quiero decir es que las marcas también hablan y es ese caso, lo que estarían comunicando es: “yo estoy tan felíz como vos de que hoy seamos una mejor sociedad. Sé que me estoy arriesgado a perder una parte importante de mercado, pero no me importa porque esto es lo que creo, estas son mis convicciones y no tengo miedo de defenderlas.”
La relación entre esa marca y su público se afianzaría, habría muchos que se enojarían y probablemente no compren más, es cierto, pero otra parte importante se acercaría.
Este es solamente un ejemplo que sirve para comentar que las marcas tienen que tomar decisiones difíciles para diferenciarse de las demás en el mercado.
Aprovecho para recordar las palabras de Peter Drucker, una de las voces más reconocidas del management, que decía: “Donde hay una empresa exitosa, alguien, alguna vez, tomó una decisión valiente.
En resumen, lo que recomiendo a las marcas, a las pymes, a los emprendedores es que lo tengan en cuenta la próxima vez cuando estén tentados a poner un maniquí sin cabeza, pensando que así van a lograr gustarle a todo el mundo, porque justamente el efecto que van a lograr es el contrario.
Los días 5 y 6 de agosto de 18 a 21 haremos la segunda edición del Seminario de Marketing para Diseñadores en Comunicación Visual y Gráficos en la ciudad de La Plata.
Durante el primer día vamos a repasar contenidos de marketing estratégico, con los principales puntos que los DCV tienen que analizar para planificar la estrategia de su propio estudio y lo que deben indagar en sus clientes para poder desarrollar de manera óptima las piezas gráficas que les soliciten. Segmentación, posicionamiento, precios y otras variables de marketing. Ejemplos reales.
En la segunda jornada vamos a hacer foco en marketing directo. Cuando el cliente pide un folleto, le devolvemos una campaña de marketing. Cómo definir el presupuesto del trabajo. ¿Hacemos 20.000 flyers o 500 piezas de marketing directo más elaboradas?
Al ser un grupo reducido de 25 personas, vamos a trabajar sobre todas las dudas que generan estos temas, que en algunos puntos -como el de precios- son muy interesantes para intercambiar opiniones y experiencias.
El jugador de fútbol español David Villa fue recientemente incorporado al plantel del Barcelona por 40 millones de euros, un actor cobra 20 millones de dólares por una película. ¿Podemos usar estos ejemplos para conversar sobre cómo deberíamos fijar precios -teniendo en cuenta el valor de lo que hacemos y no los costos– quienes ofrecemos servicios?
En otro rubro de servicios, cuando contrato un diseñador para hacer un folleto comercial, ¿qué estoy comprando? ¿sus horas de trabajo?
Algunas pistas para reflexionar sobre costos y valor al momento de decidir los precios de los servicios.
Llegó el primer intento de emboscada de marketing al mundial de Sudáfrica 2010.
La FIFA actuó rapido haciendo abandonar de las tribunas a 36 rubias que llevaban el mismo vestido de llamativo color naranja.
¿Pudo cumplir igual con su objetivo esta acción de marketing de guerrilla?
Rubias de Bavaria
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Una entrada para presenciar la final del mundial en Sudáfrica cuesta más de 7 veces lo que cuesta la misma entrada para un partido de la primera ronda.
Si hipotéticamente pudieran enfrentarse en la final dos equipos que formaban parte del mismo grupo, ver «el mismo partido» -entre los mismos equipos- costaría 7 veces más en un momento que en otro.
¿Tiene sentido tal diferencia de precios?
Antes de apurarte a responder usando la ley de oferta y la demanda, fijate si te parecería bien que tripliquen el precio de los repelentes frente a una invasión de mosquitos.
Escuchá el audio de la columna y dejanos tus comentarios.
Hace algunos días ví una publicidad de un padre enseñándole a manejar a la hija.
A pesar de que la hija no logra poner ni un cambio correctamente para sacar el auto de la cochera, el padre no se enoja porque «un padre que bate el café es no es un padre, es un flor de papá«.
Inmediatamente recordé un anuncio de la señal de cable Venus, que tiene varios años y que está basado exactamente en la misma idea, pero con un remate mucho más poderoso: ¿Qué precio estás pagando para conseguir sexo?
Aquí están los dos. ¿Es plagio, copia inintencionada o son distintas ideas?
Aprovecho para dejarles el otro anuncio de Venus de la misma campaña, con el memorable «mirá que yo no me canso, eh? Fiesta! Fiesta!»
«El marketing no es una batalla de productos, es una batalla de percepciones» afirman Al Ries y Jack Trout con fuerza de ley en su libro Las 22 leyes inmutables del marketing.
Los autores del concepto Posicionamiento nos deleitan con un trabajo sencillo y profundo, por eso le dedicamos unos minutos en esta columna para conversar sobre algunas de esas leyes.
En medio de los festejos del bicentenario de la República Argentina, nos apartamos por un momento del desfile para hablar de marketing lateral.
El amigo Peter Drucker dijo hace tiempo: «Una empresa comercial tiene dos y sólo dos funciones básicas: el marketing y la innovación. El marketing y la innovación producen beneficios, lo demás son costos.»
En la columna de hoy repasamos -usando ejemplos- algunas herramientas para producir huecos creativos, que nos permiten generar nuevos productos o nuevos usos para nuestros productos.
Tres formas diferentes de comunicar lo mismo: manejar el auto de manera responsable.
La más explícita, una campaña gráfica que pide que no le hables a alguien cuando va manejando su auto.
La segunda es una acción de marketing de guerrilla muy original.
Según comenta el video, hace dos años en Brasil se definió una política de tolerancia cero a nivel de alcohol en conductores. Sin embargo, 35.000 personas murieron en accidentes de tránsito el año pasado.
Se buscó llamar la atención en un bar nocturno, incluyendo en la cuenta de los tragos los gastos generados por un accidente de tránsito: ambulancia, estadía en terapia intensiva, amputación de un miembro, silla de ruedas, etc. Así, el ticket por un trago podía llegar a representar $70.000.
El siguiente video fue registrado con una cámara oculta en el bar.
La última es tan sencilla como impactante. Usá el cinturón de seguridad por vos y por los que te quieren.
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