La semana pasada me pasó algo extraordinario, mientras estaba durmiendo, a las 3 de la mañana.
Había sido un día normal: empezó muy temprano, autopista, oficina, armar clases, autopista, familia, relax, juegos, cena y a la cama. Uno de esos días en los que hago muchas cosas y llego cansado pero contento al final del día.
Cuando estaba totalmente dormido, más o menos a las 3 de la mañana sentí un leve toque en el hombro que me despertó y vi, medio entre sueños una figura extraña sentada al lado de mi cama.
No si era porque estaba todavía medio dormido, pero lo veía como borroso, como rodeado de una especie de bruma. Estaba vestido -como disfrazado- con unas ropas muy raras. A pesar de la situación totalmente anormal, me transmitía mucha tranquilidad, porque me recordaba a los genios de los cuentos que había leído desde chico.
Yo ni había llegado a reaccionar cuando me miró a los ojos, con una enorme sonrisa y me dijo:
«Rodrigo, te concedo un deseo. El deseo de tu vida. Decime en 10 segundos lo que querés de la vida y yo te lo hago realidad.» Sigue leyendo →